23 de julio de 2020

Ser lider frente a la Pandemia

Vivimos una realidad sin precedentes, el coronavirus nos ha cambiado de un día para otro nuestros hábitos, nuestra manera de relacionarnos, de trabajar, de consumir… Y todo eso sin preaviso.
En un tiempo récord hemos tenido que ir adaptándonos al confinamiento, a teletrabajar, a conciliar nuestras actividades laborales con el cuidado de nuestros hijos… Hoy ya nadie se sorprende por el hecho de que mientras mantenemos una reunión por zoom, nuestro hijo nos venga a decir que se aburre o que nuestra pareja pase por detrás en pijama. Y toda este proceso de adaptación sucede mientras muchas familias tienen seres queridos enfermos de COVID-19 o han perdido algún allegado.
¿Y cómo se vive toda esta situación? Con miedo, preocupación y mucha incertidumbre porque lo único cierto es que tenemos más preguntas que respuestas.
El otro día una persona me decía que lo peor no era el confinamiento en sí y las medidas de aislamiento y de distanciamiento social que nos han vuelto la vida del revés, sino que lo que la aterraba es la certeza de que cuando el confinamiento acabe, la COVID-19 seguirá existiendo. Que tendremos que aprender a convivir con el coronavirus y a pesar de él porque la vida sigue y seguirá.
“Que extraño es todo, en medio de tantos muertos, siguen naciendo bebés”, me comentaba otra persona cuya hija tendrá el niño a principios de agosto.
Los desafíos del líder del siglo XXI

Conviviendo con la COVID-19

Y es que las medidas de desescalamiento han llegado y también la primavera. El paisaje repleto de flores, el buen tiempo… todo hace pensar que todo va bien, pero la realidad es otra. La “nueva realidad” como la han llamado nos trae mamparas, distanciamiento social, mascarillas, gran incremento del paro, muchas familias sin ningún ingreso económico y la certeza de que si no hacemos las cosas bien, que si no somos prudentes y responsables, volveremos a un confinamiento estricto que agravará todavía más la ya maltrecha economía.

¿Y cómo gestiona el líder esta nueva realidad?

En uno de mis anteriores artículos os hablé de las habilidades blandas como nuestras principales aliadas para superar esta crisis y cualquier otra. Hoy quiero profundizar en la importancia de recuperar el valor humano que es el principal activo de cualquier organización y que, desgraciadamente, lo dejamos de lado porque primamos los resultados económicos.
Pero lo cierto es que los resultados económicos son fruto del trabajo, la eficiencia y productividad de las personas que integran los distintos departamentos de la empresa.
Si las personas no están bien, no pueden ser productivas.
¿Cómo exigirles resultados a un trabajador que tiene un familiar enfermo intubado en la UCI? ¿Cómo gestionar el miedo, la angustia y la incertidumbre? ¿Cómo ganarnos la confianza de nuestros clientes que ahora prefieren el consumo online porque les da mayores garantías de seguridad? ¿Cómo tomar decisiones en un mercado tan volátil como el actual? ¿Abrimos el local o no? Nadie nos ha preparado para una situación como la actual.
La palabra más escuchada estos días en todas las asesorías que hago es MIEDO. ¿Y cuál es el mejor antídoto para el miedo? El AMOR.
Por eso pienso que el líder en la era COVID19 tiene que ser una persona de una gran calidad humana que sepa transmitir ese amor a sus trabajadores, proveedores y clientes.

Como líder, ¿te has preguntado qué tres necesidades básicas tienen que tener cubiertas tus trabajadores para ser productivos?

Como conocedora de la condición humana, te puedo garantizar que tus trabajadores necesitan tener garantizadas estas tres necesidades: empoderamiento, reconocimiento y confianza.

Pautas para liderar en la Era COVID

  • Preocúpate por el bienestar de tus trabajadores, Escucha de manera activa a los miembros de tu equipo, haciéndoles saber que estás presente, que pueden contar contigo y que te interesas por sus inquietudes, por sus opiniones, por sus necesidades.
  • Se empático, entendiendo las circunstancias personales de cada uno de ellos y mostrándoles tu apoyo incondicional.
  • Reconoce su trabajo, su valía y sus aportaciones.
  • Confía en los miembros de tu equipo y tus colaboradores, en su profesionalidad y en su compromiso porque entre todos conseguiréis los resultados deseados.
  • Comunica de manera transparente y con humildad. A veces es bueno reconocer que no se tienen todas las respuestas, eso lejos de restarnos autoridad, nos hace más humanos y establece vínculos emocionales con nuestros colaboradores, Admitir nuestra vulnerabilidad como empresa y reconocer que no estamos pasando por un buen momento, si lo comunicamos desde la sinceridad y la honestidad, genera empatía en nuestros trabajadores, que se volcarán y se comprometerán con el proyecto, dando lo mejor de si mismos.
  • Revisa el por qué de tu empresa, tener clara la cultura de la organización y que cada uno de tus empleados conozca y haga suyo ese por qué crea un sentimiento de pertenencia y de unión que hace que todos se sientan comprometidos con el futuro de la empresa.
  • Cuida y fomenta las relaciones de calidad entre todos los trabajadores. Aunque en estos momentos no compartís un mismo espacio físico, las nuevas tecnologías acortan las distancias. No las utilices sólo para reuniones de trabajo, fija también una hora para reuniones informales como tomaros juntos un café y compartir momentos de distensión.
Si antes de la pandemia del coronavirus ya se hablaba de la importancia de fomentar las relaciones personales en las empresas, de la necesidad de tener muy claro el por qué de la organización y de fomentar el salario emocional. Ahora estos tres ejes son claves para el líder en la Era Covid19.
La Era Covid19 necesita líderes con una triple inteligencia: intrapersonal, interpersonal y emocional.

13 de abril de 2020

Hábitos de los ganaderos ecuatorianos durante el COVID-19

El COVID 19 ha transformado la vida de cada uno de nosotros, rezagándonos y confinándonos en nuestras casas durante un largo tiempo. Nos ha dirigido a un camino en donde valoramos más a nuestras familias, diseñamos nuevas estrategias para mantener y buscar nuevos clientes, y entendimos que sin alimentos nuestra existencia sería muy difícil.
¿Te has puesto a pensar qué pasaría si durante estos tiempos los campesinos del mundo pararan sus actividades? Es aquí donde debemos valorar la importancia que tiene el campo en nuestras vidas. Por ello, quiero compartir seis hábitos que realizan los campesinos en tiempos del COVID 19 y todos los días, para que puedas tener y disfrutar los alimentos en casa y saborear un delicioso café colombiano.
Hábitos de emprendedores campesinos durante el COVID-19

1. Listos desde las 5 a.m. “Nada mejor que escuchar las aves como despertador natural”.

Desde muy tempranas horas los campesinos se levantan para alistar el alimento de sus animales (pollos criollos y gallinas) y todo para el ordeño. Generalmente un buen tinto (café caliente) para activar sus fuerzas y salen a saludar a sus vacas pues les brindarán durante el ordeño, la leche para su familia y los excedentes para vender a sus vecinos. Luego un llamado a sus aves de corral para alimentar con maíz a quienes les brindaran huevos para su desayuno.
Enseñanza. Levántate temprano y agradece por los alimentos que llegan a tu mesa y por quienes los cultivaron.

2. Un muy buen desayuno. “Alimentos sanos y naturales para un buen día”.

Al llegar del ordeño, les espera un muy buen desayuno conformado por caldo, café, huevos naturales, tajadas de plátano; preparado por sus esposas; mujeres rurales que cumplen un papel muy importante en la vida campesina.
Enseñanza. Alimentante saludablemente, preferiblemente con productos con mínimos procesos y directamente del campo.

3. Listos para el ordeño de las vacas. “Una actividad que no puede dar espera”

Antes del desayuno, se preparan para el ordeño de las vacas. Allí designan a los trabajadores las zonas de la finca en donde se debe realizar el ordeño. Esta actividad tiene la particularidad que coincide con la temporada de lluvias (Enero - Abril) y aun así hay que realizarla. Acá no existen excusas que por las lluvias no vamos a trabajar, pues si no se realiza, el ganado no espera.
Enseñanza. No pospongas trabajos pendientes y termina lo planeado en sus fechas.

4. El Beneficio de la leche. “El proceso de elaboración de lácteos”

Continúa la jornada y la leche recolectada durante el día llega a la Quesera alrededor de las 8 am. Allí es pesada y pasa a las distintas maquinas en donde se realiza el proceso de pasteurizacion, cuajado y moldeado para transformarse en delicioso queso fresco o maduro.
Enseñanza. Cada proceso que inicias debe terminar en feliz términos o se puede comprometer la calidad de tu producto.

5. Tiempo para compartir en familia. “No todo es trabajo en la vida”

Terminado el proceso de beneficio, ha concluido el día de trabajo y es momento de escuchar a los hijos y esposa sobre sus actividades del día. Este es un tiempo valioso pues cada uno cuenta como estuvo su día, sus aprendizajes y éxitos.
Enseñanza. Compartir con tus familiares es parte del proceso de la vida, bloquea espacios en el día para dedicarte exclusivamente a escucharlos.

6. A descansar para recuperar fuerzas.

Después de una jornada de trabajo físico, llega la hora de descansar. En general se cumplen de 6 a 8 horas de descanso y el cuerpo se encuentra listo para afrontar un nuevo día en compañía de animales y plantas que producirán la cosecha para enviar a los platos de los habitantes de las grandes ciudades.
Enseñanza. Es necesario descansar para dar respiro a tu mente y tu cuerpo.
¿Estarías interesado en conocer de cerca y compartir la vida del campo?

16 de marzo de 2020

Oficina IESS Guaranda

El otro día por motivos laborales necesité llamar a las oficinas del IESS en Guaranda.
Como estaba en la carretera no tenia mi agenda para consultar, entonces me pongo a buscar en Google, pero lo único que me aparecía son los datos del hospital del seguro de Guaranda y son los siguientes:

Teléfono: 032980239 y 032980266

Pero lo que yo necesitaba es hablar con algún técnico o asesor sobre un asunto de empleados y trabajadores, cuando llamé al 104 del CNT que sirve también para averiguar números, igualmente me dieron los mismos números del Hospital.
En fin, me tomó como 30 minutos entre buscar en Internet, llamar a amigos, colegas, compañeros de trabajo para averiguar un simple numero de teléfono.
Por esa razón para que cualquier otro ciudadano no pase por este mismo problema pongo a disposición el numero de las oficinas del seguro social de Guaranda

Teléfono: 032 982 772

Por cierto, las personas que atienden a los teléfonos podrían practicar un poco más la cortesía..

23 de enero de 2020

Proverbios de Nativos Americanos

11 maravillosos proverbios de los indios norteamericanos

Edith Sánchez ·  30 octubre, 2017
Los proverbios de los indios norteamericanos son muy especiales. En su significado trasladan un magnífico equilibrio entre la concordia, la fortaleza y a la dignidad. Y casi todos tienen como telón de fondo un amor genuino por la naturaleza.
Los indios de Norteamérica se han representado por décadas con un estereotipo guerrero. Casi todas las películas de “indios y vaqueros” los muestran como comunidades en esencia orientadas al combate. Sin embargo, la filosofía que se desprende de sus proverbios habla de una visión del mundo orientada hacia la paz y el respeto mutuo.
Aunque la mayoría de esas comunidades fueron exterminadas, buena parte de su sabiduría logró sobrevivir al genocidio. Muchas de sus enseñanzas vencieron el tiempo y la violencia. Gracias a ello, hemos hecho una selección de 11 de sus proverbios para deleite de todos. Son los siguientes.
 “Que mis enemigos sean poderosos, para que no me sienta mal cuando los derrote”.
-Proverbio Sioux-

La elección de los pensamientos

Los Dakota aportan varios de los más bellos proverbios de los indios norteamericanos. Este es uno de los más interesantes: “Piensa lo que quieras pensar, pero no olvides que tienes que convivir todos los días con tus propios pensamientos”.
Esta enseñanza nos recuerda que somos nosotros mismos quienes elegimos los pensamientos que habitan en nuestra mente. Y son esos huéspedes quienes nos acompañan día y noche. De cada uno de nosotros depende qué clase de ideas permitimos que habiten allí.
nativo representando los proverbios de los indios norteamericanos

El medio ambiente

Varios de los proverbios de los indios norteamericanos se refieren a la importancia de la naturaleza. Este, por ejemplo, llama a moderar la soberbia frente a lo que nos rodea: “Nosotros no heredamos la tierra de nuestros ancestros; solo la tomamos prestada de nuestros hijos”.
Así mismo, advierten sobre la responsabilidad del ser humano frente las demás formas de vida: “Cuando el último árbol sea cortado, el último río envenenado, el último pez pescado, sólo entonces, las personas se darán cuenta de que el dinero no se puede comer”. De una u otra manera, se adelantaron siglos en el tiempo con una enseñanza como esta.
nativa evocando los proverbios de los indios norteamericanos

Todo tiene un propósito

Las comunidades originarias proponen un sentido para todo lo que existe: “Todo en la tierra tiene un propósito, cada hierba puede curar una enfermedad, cada persona tiene una misión que cumplir. Este es el concepto de los indios sobre la existencia”.
Esto significa que cada ser, animado e inanimado, tiene una razón para existir. Su presencia en el mundo está plenamente justificada, aunque no sea comprensible para quien la perciba. Por tanto, este proverbio de los indios norteamericanos es también una llamada al respeto y a la tolerancia.

Juzgar a otros, en los proverbios de los indios norteamericanos

Así como en otras sociedades, en las de los indios norteamericanos se advierte sobre el riesgo de ser injustos al juzgar a los demás. Así lo señala este proverbio Sioux: “Antes de juzgar a alguien, camina 3 lunas con sus mocasines”.
La consideración con los demás no solo está en el hecho de ser cautelosos a la hora de emitir juicios. También algunos proverbios hacen un llamado directo a evitar hacerles daño a los demás, porque finalmente es un daño que uno se hace a sí mismo.
Así lo señala este aforismo: “Evita herir el corazón de las personas, el veneno del dolor que causes a otros retornará a ti. Debes ser sincero y verdadero en todas tus actuaciones. La honestidad es la gran herencia que dejaremos al universo”.

Aprende de los fuertes

Muchas de estas sociedades buscaban la paz, pero también estaban preparadas para la guerra.  Por eso muchos de los proverbios de los indios norteamericanos aluden a la lucha. Uno de ellos dice lo siguiente: “El valiente muere una vez, el cobarde, muchas”.
Esta sentencia alude a que el valiente es resuelto, mientras que el cobarde duda. Por eso mismo, el padecimiento de la falta de valor equivale a morir muchas veces. Esta idea del valor se refuerza en otro bello proverbio: “Si quieres ser fuerte como el bisonte, no comas bisonte, sino lo que él come”.
La frase es un llamado a mirar la fortaleza como un proceso que se realiza de dentro hacia fuera y no al contrario. Se complementa con otro proverbio Navajo que señala: “Un terreno rocoso no necesita una plegaria, necesita un hacha puntiaguda”. En este caso, exalta el valor de la acción y no de la intención.
nativo con bisonte pensando en los proverbios de los indios norteamericanos

La amistad

Las comunidades originarias de América le daban un gran valor a la amistad y a la lealtad. En este proverbio hacen hincapié en la dedicación que la amistad exige: “Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino”.
Se trata de una bella frase que llama a cultivar los vínculos de amistad. Advierte también que de no hacerlo podrían crearse barreras que después resulten difíciles de vencer. La amistad necesita interés, tiempo y proximidad. De lo contrario, difícilmente sobrevive.

Caminar juntos

En esta hermosa enseñanza de los indios Ute se condensa un verdadero catálogo de lo que significa la igualdad en las relaciones humanas: “No vayas detrás de mí, tal vez yo no sepa liderar. No vayas delante, tal vez no quiera seguirte. Ven a mi lado para poder caminar juntos”.
Este, como otros proverbios de los indios norteamericanos, es un compendio de sabiduría. Aunque casi todas estas comunidades representen actualmente solo una pequeña minoría, sin duda alguna, su saber tiene un alcance universal.

12 de octubre de 2019

HISTORIA DE LA CANCIÓN VASIJA DE BARRO


(tomado  del muro de Victor Manuel Murriagui Borja)

Parte I

Vasija de Barro es uno de los himnos de este país y por ende un símbolo nacional. Esta es su historia y la canción original: texto extraído del libro "Gonzalo Benítez: tras una cortina de años."

Me encontré en la calle Guayaquil con el Oswaldo Guayasamín y nos invitó, pues, a una reunión en su casa para el viernes 7 de noviembre de 1950 a las 7 de la noche; pero recién podíamos ir después de la Radio a las nueve y media. “A la hora que quieras”, me dice, “y por favor invítale al Valencia”.

Así que fuimos a donde el Oswaldo, pero no tenía la casa de ahora sino que vivía donde el papá, al frente de la Basílica. Llegamos como a las diez y media y les encontramos ya medios avanzados. Fuimos con una guitarrita mía que después rompió el Valencia en una reyerta. No ve que le prestaba mi guitarra para sus serenatas; así, que él se había defendido con la guitarra y me entregó el mango no más...

En la fiesta había unos 80 invitados entre poetas, pintores y alumnos de la Escuela de Bellas Artes de La Alameda. Ahí nos pidieron que cantemos y después del canto ya se hicieron grupos, así es que me fui a donde tomaban menos y el Valencia se fue a donde estaban dándole duro.

Ahí le veo al Jorge Carrera Andrade que estaba ilusionado con un cuadro del Oswaldo llamado El Origen. El cuadro estaba todavía fresco y hasta me manché los dedos. En la pintura había una vasija de barro y, dentro de esta, unos esqueletos pequeños, de niños. El Oswaldo explicó que los Incas enterraban a sus familiares dentro de la vasija junto con alimentos. Se impresiona el Jorge Carrera y le vemos que se va a la biblioteca, coge un libro y en la contratapa escribe una estrofa:

Yo quiero que a mí me entierren
como a mis antepasados
en el vientre oscuro y fresco
de una vasija de barro.

Nos impresionó a nosotros también... Cuando en eso coge el libro el poeta Hugo Alemán y debajo escribe otra estrofa:

Cuando la vida se pierda
tras una cortina de años
vivirán a flor de tiempo
amores y desengaños.

Y para susto de todos coge el libro el pintor Jaime Valencia que escribe un cuarteto muy lindo:

Arcilla cocida y dura
alma de verdes collados
barro y sangre de mis hombres
Sol de mis antepasados.

Entonces cogí el libro porque dije a mí me toca poner alguna cosita, cuando en eso me arrancha el Jorge Enrique Adoum y me dice: “Ve vos después cantarás”. Cogió el libro, corrigió cosas y puso la cuarta estrofa:

De ti nací y a ti vuelvo
arcilla, vaso de barro
con mi muerte yazgo en ti
de tu polvo apasionado.

Terminado eso, se dieron las vueltas, nadie sabía quién iba a poner música, qué se iba a hacer con la letra. Serían las doce y media. Cuando le veo al Jorge Carrera Andrade que se acerca donde mí con el libro. Entonces me dice: “Vea Gonzalo, esto con música tiene que ser una belleza”. Pensé y le dije: “Bueno”, así es que cogí la guitarra.

¿Y ahora qué hacía? El Potolo estaba dándole al chupe y era muy difícil concentrarse con la bulla de la gente, pero como ya le acepté, bajé unas gradas con luz que había al fondo, agarrado la guitarra y el libro. Me demoré cerca de una hora y, cuando ya estuvo, regresé y encontré a mi compañero Valencia medio dormido en un sillón.
Total que le levanto y le digo: “Primero oíme cantar”. No le gustó y me dice: “Pero vos le has puesto un ritmo cadencioso“. Le digo: “No, porque la música tiene que estar de acuerdo al sentido de la letra”. “No, me dice, ponéle ritmo de albazo”. Le dije que no, porque el ritmo de danzante es telúrico. No acepto que le cambies.

Y como él siempre decía que es hincha del Aucas y que nunca pierden, cuando mucho empatan, le dije que yo era de la Liga y que ahora sí él iba a perder, ni siquiera a empatar. Así que le fui obligando y, como tenía buen oído, aprendió rápido.

Ensayamos para hacer el dúo y cuando cantamos la gente se emocionó tanto que se han pasado cantando hasta las seis de la mañana. Yo me salí como a las dos, porque como no chupaba... Ahí nació la Vasija de barro, que ahora es cantada en todo el mundo. Yo mismo no creía.



Parte II

Para que quede como documento, les pedí a los que escribieron que firmen y yo también dibujé un pentagrama y escribí los primeros compases. Entonces le dije a Valencia que firme también, como él estaba cantando...Y así quedó.
Incorporamos la canción al repertorio de las audiciones y seis años después, todavía nadie quería grabar esa pieza, ¿qué tal?

Así que fui donde Gustavo Müller de Discos Nacional a decirle: “Tengo una canción muy bonita”, y le canté la Vasija de barro. No me dio ni la hora. No llegué ni a la segunda parte porque me dio coraje. “No, no”, me dice, “eso no es comercial, eso no se va a vender”. ¡Qué cosa más equivocada en que estaba! Hasta que ya no le quise ni oír y me salí. Pero me dije: “A este tengo que ganarle”.

Incluso el Potolo se resistía a cantar y me decía: “Más bien cantemos estotra canción porque esa ya está en desuso”. Ahí me daba iras. Me fui a mi casa -en la calle Imbabura, más arriba de la 24 de Mayo-, recorté un cartoncito y me puse a pintar una vasija de barro, le puse los pedacitos de hueso y le hice una portada de disco poniéndole Vasija de barro en letras grandes, porque hasta ese momento no tenía título la canción.
Volví para convencerle a Gustavo Müller. Fui con mi dibujito y cuando me recibe le digo: “Verá, le he traído este dibujo”, y me dice: “Bonito está. A ver, ¿cómo es la canción? Cántele porque no le oí bien”.

Le canté otra vez y pregunta: “¿Con qué instrumentos podemos grabar esto?". Le digo: “Con los mismos que tenemos”. “Entonces cite a ensayo a los músicos”. Así que reuní una orquesta de diez músicos. Al piano estaba Lucila Molestina de Pólit; en la flauta, Eduardo Di Donato; y dirigió la orquesta Manuel Espín (padre de Enrique Espín Yépez) y él mismo hizo los arreglos. Entonces hizo la grabación Gustavo Müller que sabía grabar muy bien y era profesor de sonido. Salió un disco con ocho temas y luego en un “estandar play”. Esto sucedió en 1956.

Cuando salió a la venta el disco, fui al almacén y oigo una bulla grande y cuando pregunto, me dicen que abrieron a las ocho de la mañana y a las once ya no había ni un disco. Se agotó el tiraje y estaban apuraditos en hacer una edición mayor. Así fue.

11 de octubre de 2019

El gran levantamiento de Pesillo




En Pesillo, zona Kayambi, hace exactamente 100 años, 1919, se produce el primer levantamiento indígena del siglo 20 en el Ecuador. Liderados por mujeres como Encarnación Colcha, la lucha, que dejó más de 30 muertos, provocó algo inaudito para la época: por primera vez se establece la obligatoriedad de los "dueños" de haciendas de pagar un sueldo a los indígenas. Por ley del alfarismo, los curas dejaron de ser los "dueños" de las tierras, y se las entregaron, a modo de arriendo, a grandes hacendados y familias "nobles": Rostro nuevo, mismo látigo.

En 1931, ante la situación inhumana en los Huasipungos, Dolores Cacuango lideró el "Gran levantamiento de Pesillo", que duró 3 meses. Esta mujer, de los seres más increíbles y bellos que ha existido en el Ecuador, convocó a más de 1000 indígenas a Quito, recorriendo con pies descalzos un camino que lo recorrería junto a Tránsito Amaguaña, Jesús Gualavisí, Rosa Alba, y muchos más, decenas de veces, para exigir derechos básicos: sueldos justos, trato humano, que las niñas no sean obligadas a trabajar desde los 12 años en las casas de hacienda -para ser violadas-, etc... Lo básico... Los quiteños, los mismos de hoy, sorprendidos y asustados por la presencia de la marcha indígena -quizás la primera de esa magnitud- exclamaban conocidas palabras: "Que los indios vayan a trabajar"; el diario El Comercio publicaba, junto a una estampilla de la Dolorosa: "los hijos de Atahualpa se sublevan", y los curas y políticos inauguraban la muletilla intransigente: "los pobres indios son manipulados por los diablos comunistas"...

Dolores nunca fue recibida por el presidente Isidro Ayora, quien le había prometido justicia, y la policía los emboscó, encerró y torturó. A su regreso, maltrechos y engañados, como siempre, se encontraron con un escenario espantoso: los militares, los mismos de hoy, habían quemado las chozas de la comunidad. Y para que quede claro que los indígenas no tenían derecho a la dignidad, los dos hijos sobrevivientes de Dolores -los otros 7 habían muerto por enfermedades curables y desnutrición- fueron secuestrados por los militares. Los mismos de hoy. Cuarenta y seis familias, entre ellas las de Dolores, fueron desalojadas de su propia tierra (¡exiliadas de su propio hogar!), viéndose obligadas a deambular por la vera del camino, instalándose en espacios abandonados. Los hijos de Dolores aparecieron muertos en una quebrada.

El miércoles 9 de octubre de 2019, en medio de las mismas voces repudiables de "mejor vayan a trabajar", los militares y policías del gobierno de Lenin Moreno bombardearon con gas lacrimógeno los predios donde está guarecida la comunidad indígena, preparándose para la Marcha Nacional contra las medidas económicas criminales. Y con comunidad quiero decir eso: todos, unidos. Niños, madres, ancianos fueron emboscados por las bombas, asfixiándolos y obligándolos a desalojar las instalaciones de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, espacio de paz y acogida.

¿Quieren quitar el subsidio del combustible? Bacán, está muy bien. ¡Empecemos entonces con que los indígenas nos quiten el subsidio que nos han hecho del agua y el alimento durante décadas! ¿O no sabían que ellos cultivan el agua, literalmente, para proveer a la ciudades? O no sabían que ellos sufren sequías desde hace años, mientras nosotros usamos inconscientemente el agua -¿su agua, no? O qué, señores del emprendimiento, economía naranja y "yo salgo adelante trabajando". Porque ellos la cultivan en su territorio, y la cuidan como forma de trabajo...

Hoy nos vemos en la marcha. Por los niños que siguen siendo secuestrados y violentados; por los "dueños de las haciendas", curas, militares, aristocracias, políticos, que siguen turnándose el manejo de lo que es nuestro, deshumanizando el sentido de lucha y dignidad; por los gobiernos que siguen emboscando, torturando y quemando la vida. 
Hoy marchamos con todos, y con todo, CARAJOOOO!.